Si alguna vez un gato te ha lamido la mano, probablemente notaste una sensación áspera, casi como si pasara una pequeña lija sobre la piel.
Aunque pueda parecer extraño, esa textura no es un defecto ni una casualidad de la naturaleza. Detrás de esa característica existe una adaptación evolutiva.
La lengua del gato está cubierta por diminutas espinas
Lo que muchas personas llaman “espinas” son en realidad unas estructuras conocidas como papilas filiformes.
Estas pequeñas proyecciones están hechas principalmente de queratina, el mismo material que forma las uñas y parte del cabello en los seres humanos.
Al tener una forma rígida y curvada hacia atrás, hacen que la superficie de la lengua tenga esa textura tan áspera.



