Un estudiante de Namibia diseñó un prototipo de teléfono funcional, fabricado con componentes electrónicos desechados, capaz de comunicarse sin necesidad de comprar saldo de llamadas.
Simon Petrus creó este dispositivo extraordinario mientras aún estaba en la escuela secundaria, utilizando piezas extraídas de teléfonos antiguos, televisores y otros equipos recuperados.
Este invento de forma cúbica incluía un sistema de radio, una televisión, una linterna, un ventilador y tomas de carga.



