Muchas veces, el propio teléfono nos avisa que algo no anda bien: se calienta más de lo normal, se reinicia solo, la batería se infla o comienza a emitir un olor extraño. Ignorar estas señales puede ser un gran error, ya que indican un posible fallo interno que podría desembocar en un accidente grave.
Si notás comportamientos extraños en tu teléfono, apágalo de inmediato y consultá con un técnico especializado. No sigas usándolo como si nada pasara.



