Coloca tu freidora de aire sobre una esterilla resistente al calor, un plato de cerámica o una bandeja metálica para hornear para proteger las superficies. Asegúrate siempre de que la superficie sea plana y estable.
2. Dentro de un armario o estante cerrado
Muchas personas intentan ahorrar espacio en la cocina guardando su freidora de aire dentro de un armario o estante, incluso mientras cocinan. Esto es extremadamente peligroso. Las freidoras de aire necesitan una ventilación adecuada para liberar el aire caliente. Usarlas en un espacio cerrado atrapa el calor y el vapor, lo que aumenta el riesgo de sobrecalentamiento y fallas eléctricas.
Práctica segura:



