Medusas
Son las causantes más frecuentes de las advertencias violetas. Sus tentáculos contienen células urticantes que se disparan al contacto. Los síntomas incluyen ardor inmediato, ronchas rojas en forma de latigazo, picazón e hinchazón. En casos graves puede haber dificultad respiratoria o calambres musculares.
Rayas
Se entierran en zonas arenosas poco profundas. No son agresivas, pero si las pisás, su aguijón caudal puede provocar una herida profunda y muy dolorosa. Un consejo práctico: arrastrá los pies al caminar en el agua (el llamado «paso de raya») para alertarlas y que se alejen.
Piojos de mar
Aunque su nombre engaña, en realidad son larvas microscópicas de medusas y anémonas. Quedan atrapadas entre la piel y la ropa de baño, generando una erupción intensa con picazón que aparece horas después de salir del agua.
Carabela portuguesa
Aunque parece una medusa, es una colonia de organismos. Sus tentáculos pueden alcanzar varios metros y provocan picaduras extremadamente dolorosas, incluso cuando el animal ya está muerto en la arena. Nunca hay que tocarla.
Otros peligros
La bandera violeta también puede alertar sobre erizos de mar, coral de fuego, peces araña con espinas venenosas y, en algunas regiones, avistamientos de tiburones.
Qué hacer ante una picadura



