5. Bebidas gaseosas y jugos envasados
Incluso las versiones «sin azúcar» contienen edulcorantes artificiales que también pueden alterar el metabolismo. Además, las bebidas carbonatadas acidifican el organismo y desequilibran los líquidos corporales.
- Provocan picos de glucosa en sangre.
- Desencadenan reacciones inflamatorias silenciosas.
- Aumentan el riesgo de hipertensión y diabetes tipo 2.
Alternativa saludable: agua con limón, aguas saborizadas caseras sin azúcar, infusiones de menta o té de rosa mosqueta.
Otros factores que dañan los vasos sin que lo notemos
- Exceso de sal: retiene líquidos y eleva la presión arterial.
- Poca hidratación: hace que la sangre se vuelva más espesa.
- Cenas abundantes: sobrecargan al corazón durante la noche.
- Sedentarismo: reduce el tono vascular y ralentiza la circulación.



