Para preparar este jabón no necesitas equipos complicados ni fórmulas químicas. Solo reúne los siguientes elementos:
- ½ taza de gel de aloe vera (preferentemente fresco, extraído directamente de la planta, aunque también funciona el comercial).
- 1 taza de base de jabón para derretir y verter (glicerina o manteca de karité).
- 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva o de coco para reforzar la hidratación.
- Opcional: unas gotas de aceite esencial de lavanda, árbol de té o manzanilla para aroma y beneficios adicionales.
- Moldes para jabón, preferentemente de silicona, ya que facilitan el desmolde.
Preparación paso a paso
1. Corta y derrite la base de jabón
Comienza cortando la base de jabón en cubos pequeños para que se derrita de manera uniforme. Puedes fundirla a baño maría o en el microondas, calentando en intervalos de 30 segundos hasta obtener un líquido homogéneo. Evita que hierva, ya que las temperaturas muy altas alteran su textura final.
2. Incorpora el aloe vera y los aceites
Una vez que la base esté completamente líquida, agrega el gel de aloe vera y el aceite que hayas elegido. Mezcla suavemente con una espátula para integrar todo sin generar burbujas de aire. Este paso es clave para conservar las enzimas naturales del aloe.
3. Añade aromas o hierbas (opcional)



