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Ejercicio cardiovascular: para quemar calorías.
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Entrenamiento de fuerza: para mantener y aumentar la masa muscular, que a su vez aumenta el metabolismo basal.
3. Hidratación adecuada
El agua es la bebida adelgazante por excelencia: no contiene calorías, ayuda a eliminar el exceso de peso y estimula el metabolismo.
4. Sueño de calidad
Numerosos estudios han demostrado la relación entre la calidad del sueño y la pérdida de peso. Dormir bien regula las hormonas del hambre y facilita la recuperación física.
Capítulo 5: El bicarbonato tiene usos legítimos (pero no este)
Para ser justos, el bicarbonato de sodio sí tiene aplicaciones útiles y respaldadas por la ciencia:
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Alivio de la acidez estomacal: neutraliza el ácido del estómago, aunque debe usarse con moderación.
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Limpiador doméstico: es un excelente desengrasante para superficies de cocina.
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Cuidado personal: en pequeñas cantidades y con precaución, puede usarse como exfoliante o para equilibrar el pH de la piel.
Pero ninguno de estos usos legítimos tiene nada que ver con la pérdida de peso.