Si estos movimientos repentinos son frecuentes y le impiden dormir. Si aparecen otros síntomas (calambres, dolor, fatiga crónica). Si experimenta sensación de parálisis o alucinaciones repetidas.

¿Cómo se pueden calmar estos temblores nocturnos?
Adopta una rutina relajante: descanso, meditación, lectura… Evita la cafeína y las pantallas antes de acostarte. Procura dormir lo suficiente y con regularidad. Haz ejercicio durante el día, pero evita los entrenamientos intensos por la noche.
¿Alguna vez has experimentado esa extraña sensación de caerte mientras te duermes? ¡Comparte tu experiencia!



