Ingredientes: 2 rodajas de piña fresca (sin la parte dura), 1 rodaja de jengibre fresco (1 cm), el jugo de medio limón y 1 vaso de agua o leche de coco.
Preparación: Pela la piña y el jengibre. Coloca todos los ingredientes en una licuadora y licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Indicación de uso: Consúmelo en ayunas o como un desayuno ligero. El jengibre potencia el efecto antiinflamatorio de la piña y el limón aporta vitamina C para fortalecer los tejidos. Si prefieres una textura más líquida, añade más agua. Es importante consumirlo inmediatamente después de prepararlo para que las enzimas no pierdan su potencia.
2. Ensalada de Papaya y Nueces (Para el almuerzo o la cena):
Ingredientes: 1 taza de papaya en cubos, 1 puñado de nueces, 1 puñado de espinacas frescas, 1 cucharada de semillas de chía y un chorrito de aceite de oliva y vinagre balsámico.
Preparación: Lave las espinacas y colóquelas como base en un plato. Añada la papaya en cubos, las nueces y las semillas de chía. Aderece con aceite de oliva y vinagre balsámico al gusto.