Conclusión
La ciencia confirma que las canas no siempre son permanentes. Aunque la genética sigue siendo un factor clave, un estilo de vida saludable, la reducción del estrés y una nutrición adecuada podrían favorecer la repigmentación natural en algunos casos.
Este hallazgo no solo cambia la forma en que vemos el envejecimiento capilar, sino que abre la puerta a futuros tratamientos que podrían retrasar o incluso revertir la aparición de canas.



