250 mililitros (aproximadamente 3/4 taza) de agua tibia – Hidrata la harina y permite formar la masa adecuada. El agua tibia facilita la mezcla y ayuda a activar los ingredientes leudantes.
10 gramos de polvo de hornear (1 paquete) – El agente leudante que hace que el pan suba rápidamente sin necesidad de levadura o tiempo de fermentación prolongado.
8 gramos de sal en polvo (1 cucharadita) – Realza todos los sabores presentes en la masa y equilibra el sabor general del pan, evitando que resulte insípido.
1 cucharada (15 mililitros) de aceite vegetal – Se incorpora a la masa para añadir suavidad, flexibilidad y ayudar a que el pan permanezca fresco por más tiempo.
3 cucharadas y media (aproximadamente 50 mililitros) de mantequilla derretida – Para pincelar sobre el pan caliente al final, añadiendo un brillo dorado y un sabor irresistible.
Preparación
Paso 1: En un tazón grande para amasar, combine el yogurt, el agua tibia y el polvo de hornear. Mezcle vigorosamente con una cuchara o batidor hasta obtener una consistencia completamente lisa y homogénea, asegurándose de que no queden grumos de yogurt.