1. Colóquese correctamente
Siéntese en una posición relajada. Asegúrese de que su espalda esté recta y cómoda. Una postura correcta es crucial para que este truco funcione eficazmente.
2. Respiraciones profundas
Inhale profundamente por la nariz, llenando completamente los pulmones, luego exhale lentamente por la boca. Repita este proceso varias veces para regular la respiración y preparar las fosas nasales.
3. Contenga la respiración
Después de la tercera inhalación profunda, tape la nariz con los dedos pulgar e índice para contener la respiración. Incline la cabeza ligeramente hacia atrás mientras mantiene la boca cerrada.
4. Asienta con la cabeza