Toma una banda elástica y enróllala alrededor de tus pies. Levanta los pies, dóblalos ligeramente y luego tira suavemente de la banda hacia ti para activar los arcos. Repite este ejercicio de 10 a 15 veces con cada pierna. Mejora la movilidad y te brinda una agradable sensación de flexibilidad, como si tus piernas estuvieran en modo “libertad”.
5. Sujeta los dedos de los pies para practicar el arco plantar.
Coloca una toalla o un objeto pequeño en el suelo e intenta levantarlo con los dedos de los pies. Este divertido juego estimula los músculos del pie, a menudo olvidados. El resultado: mayor soporte dinámico del arco plantar y mejor estabilidad al caminar.



