Otro tema clave es la “sombra”: todo lo que una persona niega o reprime de sí misma (rabia, dudas, deseo, inseguridad, miedo, contradicciones). Si se tapa durante años, no desaparece: se vuelve presión interna.
Esta generación suele tolerar menos la represión. Busca autenticidad. Quiere integrar, no ocultar. Y eso puede ser incómodo para familias rígidas, pero también puede ser una oportunidad: una espiritualidad más sana no exige máscaras permanentes.
Cómo acompañarlos sin perderlos: tu papel como padre o madre
Tu rol no es elegirles el camino ni controlar su destino. Tu rol es ser un lugar seguro mientras se convierten en quienes son.
A veces eso implica algo difícil: acompañar sin apurar, escuchar sin juzgar, sostener sin imponer.
Porque cuando una persona se siente comprendida, puede ordenar su vida. Cuando se siente invalidada, se endurece o se rompe por dentro.
Consejos y recomendaciones prácticas



