El orégano es una planta tradicionalmente utilizada para aliviar la tos, el resfriado y la bronquitis. Sus compuestos con acción antioxidante y antiinflamatoria ayudan a disminuir la irritación de las vías respiratorias y facilitan la expulsión del moco.
Estudios científicos indican que estos efectos se deben, principalmente, a la presencia de flavonas como la luteolina y al ácido rosmarínico, sustancias que fortalecen las defensas naturales del organismo frente a infecciones respiratorias.
5. Contribuye a reducir el colesterol
El consumo de productos o infusiones elaborados con orégano puede ayudar a reducir los niveles de colesterol total en la sangre.
Esto se debe principalmente a sus compuestos fenólicos, como el carvacrol y el timol, que parecen disminuir la producción de colesterol en el hígado de forma similar a algunos fármacos hipolipemiantes.
6. Favorece la pérdida de peso
El té de orégano puede contribuir de forma indirecta al control del peso corporal, sobre todo por sus efectos sobre el metabolismo y la digestión.
Los compuestos activos del orégano, como el carvacrol, el timol y los flavonoides, mejoran la eficiencia digestiva y favorecen una mejor absorción de nutrientes, lo que ayuda a equilibrar el metabolismo y reducir acumulaciones de grasa.
Sin embargo, para ayudar en la pérdida de peso, el té de orégano debe formar parte de una dieta saludable asociada a la actividad física regular. Vea cómo hacer comidas saludables para bajar de peso.
7. Ayuda a regular el azúcar en la sangre
Los compuestos bioactivos del orégano, como los flavonoides, los ácidos fenólicos y los terpenos, poseen efectos antioxidantes que ayudan a proteger las células del páncreas y a mejorar la sensibilidad a la insulina. Al reducir el estrés oxidativo y la inflamación, el orégano puede contribuir indirectamente al control de los niveles de azúcar en la sangre.
Por este motivo, el té de orégano podría ser un buen complemento en la alimentación de personas con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2, ayudando a prevenir el daño oxidativo asociado con los desequilibrios metabólicos.
Es importante resaltar que el té de orégano se recomienda únicamente como complemento para el control de la diabetes y no debe sustituir los tratamientos indicados por el médico.
8. Actúa como antioxidante natural
El té de orégano ayuda a proteger las células del cuerpo contra los radicales libres, sustancias que pueden causar envejecimiento celular y enfermedades crónicas. Esto ocurre gracias a sus compuestos fenólicos, como el ácido rosmarínico, el ácido cafeico y los flavonoides apigenina y luteolina, que actúan como potentes antioxidantes naturales.
Estudios científicos han comprobado que el orégano aumenta la capacidad antioxidante total de la sangre y mejora enzimas como la superóxido dismutasa y la glutatión peroxidasa, que defienden al cuerpo del daño oxidativo.