Cuesta creer que algo tan común como una botella de plástico vacía pueda ofrecer tantas ventajas. Para quienes suelen lidiar con ropa retorcida y arrugada, este truco es una salvación. Y lo mejor de todo: no cuesta ni un céntimo. SIGUIENTE PARTE 2
No olvides el cajón del detergente.
Si bien el truco de la botella de plástico es genial, es igualmente importante usar la lavadora correctamente para obtener los mejores resultados. Mucha gente se queja de que su ropa no queda lo suficientemente limpia o a veces huele mal después del lavado. El problema puede no estar en la lavadora en sí, sino en cómo se mantiene el compartimento del detergente.
Con el tiempo, los residuos de detergente, la suciedad e incluso el moho pueden acumularse dentro del cajón. Si no se limpia con regularidad, esta acumulación afecta el flujo del detergente hacia el tambor, dejando la ropa con olor a humedad o con una limpieza incompleta.
Limpiar el cajón es muy sencillo: pulsa el botón o pestillo pequeño, retira el compartimento y lávalo bien con agua tibia. Usa un cepillo suave o un paño para frotar los rincones donde suele acumularse la suciedad. Una vez seco, vuelve a colocarlo firmemente. Hacer esto cada pocas semanas ayuda a que tu lavadora funcione correctamente y a que tu ropa huela a fresco.
La forma correcta de añadir detergente
Otro error común es verter el detergente directamente en el tambor. Aunque parezca más fácil, este método suele reducir la eficacia del lavado. La forma correcta es añadir el detergente en el compartimento principal del cajón. Para la ropa muy sucia, utilice la sección de prelavado, y para el suavizante o los protectores de color, colóquelos en los compartimentos correspondientes. Siguiendo este orden, se asegura que cada producto se libere en el momento adecuado del ciclo, maximizando así su efecto.
Un práctico recordatorio de seguridad



