En los grandes hoteles, donde se preparan cientos de huevos cada mañana para los desayunos buffet, la precisión y la eficiencia son fundamentales. Por eso, los chefs recurren a la cocción al vapor. El principio es simple: en lugar de sumergir el huevo en agua, se cocina con el vapor caliente que se genera al hervir una pequeña cantidad de agua en el fondo de la olla.
El vapor rodea el huevo de forma envolvente y transmite el calor de manera más suave y homogénea que el agua líquida. Esto permite que la clara se cocine sin endurecerse en exceso y que la yema alcance el punto deseado con mayor exactitud.
Cómo hacerlo paso a paso en casa
La técnica no requiere equipamiento especial. Solo se necesita una olla con tapa y una canasta o rejilla para vapor. Estos son los pasos:
- Paso 1: Vierte alrededor de dos o tres centímetros de agua en el fondo de una olla.
- Paso 2: Coloca una vaporera, canasta metálica o incluso una rejilla que mantenga los huevos elevados sobre el agua.
- Paso 3: Lleva el agua a hervor fuerte antes de introducir los huevos. Este detalle es fundamental para que el tiempo de cocción sea preciso.
- Paso 4: Coloca los huevos sobre la canasta, tapa la olla y baja el fuego a medio.
- Paso 5: Cronometra el tiempo según el punto de cocción deseado.
Tiempos de cocción recomendados



