Calentar las 2 cucharadas de manteca en una sartén de aproximadamente 20 centímetros de diámetro. Una vez derretida, incorporar los puerros cortados y añadir una pizca de sal. Cocinar a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los puerros estén tiernos y ligeramente dorados.
Mientras los puerros se cocinan, romper los 4 huevos en un cuenco amplio. Añadir una pizca de sal y batirlos hasta obtener una mezcla homogénea.
Cuando los puerros estén pochados, incorporarlos al recipiente con los huevos batidos. Mezclar bien para que todos los ingredientes se integren correctamente y dejar reposar durante 10 minutos. Este breve reposo permite que los sabores se fusionen y mejora la textura final de la tortilla.
Verter nuevamente la mezcla en la sartén. Si fuera necesario, añadir unas gotas adicionales de manteca o aceite para evitar que se pegue. Cocinar a fuego medio-bajo durante aproximadamente 2 o 3 minutos, hasta que la base esté cuajada.
Dar la vuelta a la tortilla con ayuda de un plato o tapa plana y cocinar por el otro lado durante otros 2 o 3 minutos. El tiempo puede variar según se prefiera una tortilla más jugosa o más cocida.
Una vez que la tortilla haya alcanzado el punto deseado, retirarla del fuego y servir inmediatamente para disfrutar de toda su textura y sabor.