Receta 3: Versión con miel para un sabor más agradable
Ingredientes:
2 cucharadas de aceite de oliva
Jugo de medio limón
1 cucharadita de miel pura
Preparación: Mezclar bien y tomar en ayunas. La miel no solo endulza, sino que también aporta propiedades antibacterianas y energizantes.
Indicaciones para un uso correcto y seguro
Dosis exacta: Respetar siempre la medida de 2 cucharadas de aceite y el jugo de medio limón. No aumentar la dosis pensando que será más efectiva. El exceso de aceite puede causar trastornos digestivos y el exceso de limón puede dañar el esmalte dental.
Proteja sus dientes: El limón es ácido y puede debilitar el esmalte. Para evitarlo, tome la mezcla rápidamente y enjuáguese la boca con agua después. No se cepille los dientes inmediatamente después de tomar la mezcla; espere al menos 30 minutos para evitar dañar el esmalte.
Calidad del aceite: Utilice siempre aceite de oliva virgen extra de primera presión, frío. Es el único que conserva intactos todos sus nutrientes y propiedades antiinflamatorias. Los aceites refinados o mezclados no ofrecen los mismos beneficios.
Momento ideal: El ayuno es el momento ideal, ya que el estómago vacío permite una absorción rápida y completa de los nutrientes. Si tiene el estómago sensible, puede comenzar con una cucharada de aceite y media cucharada de limón, y aumentar gradualmente la cantidad.
Precauciones: Si padece gastritis, reflujo, úlceras o problemas de vejiga, consulte a su médico antes de comenzar. El aceite de oliva estimula la producción de bilis y el limón puede irritar un estómago ya inflamado. Las personas con hipotensión también deben tener cuidado, ya que el aceite de oliva puede disminuir ligeramente la presión arterial.



