Si los perros tienen un olfato tan extraordinario, ¿por qué centran su atención precisamente en nuestras partes íntimas y no en otras partes del cuerpo?
La respuesta está en las glándulas apocrinas. Se trata de un tipo de glándulas sudoríparas que, en los humanos, se concentran especialmente en zonas con vello: principalmente las axilas y la ingle.
Estas glándulas producen un sudor rico en proteínas que, al mezclarse con las bacterias naturales de nuestra piel, genera un olor corporal único y libera feromonas. Las feromonas son señales químicas que transmiten todo tipo de información: edad, sexo, estado de ánimo, salud e incluso el estado reproductivo.
Para un perro, nuestra zona genital no es una parte "privada" o "tabú". Es, simplemente, el lugar del cuerpo donde se concentra la mayor cantidad de información sobre nosotros. Es como un código QR biológico que ellos pueden leer con su nariz.
¿Por qué no huelen otras partes?
Los perros también huelen otras áreas del cuerpo, como las axilas o los pies, pero la zona genital y anal concentra la mayor densidad de glándulas apocrinas, lo que la convierte en una fuente de información privilegiada. Para ellos, es el equivalente a leer el perfil completo de una persona en una red social.
Capítulo 3: ¿Qué información obtienen realmente?
Cuando un perro olfatea tu entrepierna, no está siendo grosero. Está recopilando datos. Y la cantidad de información que puede obtener en esos segundos es asombrosa.