Coloca el orégano en un recipiente y vierte el agua hirviendo. Tapa y deja reposar de 8 a 10 minutos. Deja enfriar, añade la miel y el limón. Bebe tibia, nunca caliente, para evitar dañar los compuestos volátiles. Esta infusión es ideal para aliviar la dificultad respiratoria, calmar el sistema digestivo y fortalecer las defensas.
Receta 2: Aceite de orégano medicinal (uso tópico e interno)
Ingredientes:
1 taza de aceite de oliva virgen extra
2 puñados generosos de hojas de orégano fresco (o 1/2 taza de orégano seco)
Un frasco de vidrio con tapa
Preparación:
Coloca el orégano en el frasco y cúbrelo completamente con el aceite de oliva. Cierra bien el recipiente y deja macerar en un lugar cálido y soleado durante 2 o 3 semanas, removiendo suavemente cada día. Transcurrido este tiempo, cuela el aceite y guárdalo en un frasco oscuro. Úsalo para masajear articulaciones doloridas, aliviar dolores musculares o, si es apto para consumo, toma unas gotas diluidas en agua.
Receta 3: Vapor de orégano para aliviar problemas respiratorios
Ingredientes:
2 cucharadas de orégano seco
1 litro de agua hirviendo