Si alguna vez has visto una criatura que parece salida de una película de terror, con un cuerpo peludo, patas larguísimas y unas pinzas enormes en la cara, probablemente te topaste con una araña camello. Este bicho, que en México también le decimos matavenados en algunas regiones, es de esos animales que te sacan un susto de aquellos, pero que en realidad son mucho más interesantes de lo que parecen.
Y es que, como bien dice el Biologo X en su publicación de Facebook, estamos hablando de una de las arañas más fuertes del mundo. Capaz de vencer a una mantis religiosa en combate, este arácnido es todo un guerrero del desierto. Pero ojo, porque aunque le digamos araña, en realidad no lo es. Vamos a desmenuzar todo lo que hay que saber sobre este animalote, con lujo de detalle y en buen español mexicano, para que la próxima vez que veas uno sepas bien con quién te estás topando.
¿Qué es realmente la araña camello?
Para empezar, hay que aclarar un malentendido bien común: la araña camello no es una araña. Así como lo oyes. Pertenece al orden de los Solifugae, que son arácnidos, sí, pero de un grupo diferente al de las arañas verdaderas (que son del orden Araneae). Están más emparentados con los escorpiones y los ácaros que con las arañas que tejen telarañas.
Su nombre científico, Solifugae, viene del latín y significa "el que huye del sol". Y es que la mayoría de estas criaturas son de hábitos nocturnos, prefieren moverse cuando el sol ya se metió para evitar el calorón. También les dicen "arañas sol" o "escorpiones del viento" por lo rápido que se mueven.



