Tamaño y apariencia
Estos bichos pueden medir desde unos pocos milímetros hasta 15 centímetros incluyendo las patas. En México y otras partes de América, es común encontrar ejemplares de buen tamaño que sí, te pueden hacer brincar del susto.
El cuerpo está dividido en dos partes: el cefalotórax (cabeza y tórax juntos) y el abdomen. A diferencia de las arañas, estas dos partes no están unidas por ese "cuellito" delgado que tienen las arañas, sino que están más pegadas. Todo su cuerpo está cubierto de pelos largos y rígidos que les sirven como sensores para tantear el ambiente. Su color va del amarillo al marrón, y algunas especies pueden ser casi negras o tener rayas.
Los quelíceros: su arma secreta
Lo más impresionante de la araña camello son sus quelíceros, que son esas pinzas enormes que tiene en la parte frontal. Estas pinzas son fuertísimas y las usan para agarrar, cortar y triturar a sus presas. Son tan poderosas que parecen de otro mundo. Y aunque no tienen veneno, su mordida es muy dolorosa.
Ojos y visión
Tienen una vista bastante buena para ser arácnidos. Sus ojos, aunque simples, les permiten detectar formas y movimientos, lo que es una ventaja enorme a la hora de cazar o huir de depredadores.
¿Dónde vive la araña camello en México?
Estos animales están presentes en todos los países tropicales. En México, se pueden encontrar en varias regiones, especialmente en zonas cálidas y secas. Hay registros de avistamientos en lugares como Pachuca y en general a lo largo de la costa suroccidental del país.
Su hábitat natural son los desiertos, semidesiertos, matorrales y zonas tropicales. Les encanta el calor extremo y la sequía, aunque también pueden encontrarse en praderas y zonas boscosas. Son animales muy adaptables que han sobrevivido por millones de años, desde el Carbonífero.



