
La falta de ciertos nutrientes esenciales puede afectar directamente a tus uñas. Los más comunes son:
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Vitamina B8 (biotina) : esencial para la salud de los apéndices cutáneos (uñas, cabello, piel).
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Zinc : fortalece la queratina, combate la fragilidad.
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Hierro : su deficiencia suele causar uñas estriadas, blandas o cóncavas (coiloniquia).
Incluir en la dieta: huevos, lentejas, semillas de girasol, almendras, espinacas, pescado azul, etc.
2. Deshidratación y agresiones externas
Las uñas, al igual que la piel, necesitan hidratación. El agua, pero también los aceites (aceites naturales), ayudan a mantener su flexibilidad.
El lavado excesivo de manos , el uso de desinfectante para manos, el uso de productos químicos agresivos sin guantes o el desesmaltado son enemigos silenciosos. ¿El resultado? Uñas secas, opacas y con estrías.
3. Factores médicos que no deben pasarse por alto
En algunos casos, las estrías pueden indicar un trastorno subyacente:
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Artritis reumatoide u otros trastornos inflamatorios
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Trastornos hormonales , en particular trastornos de la tiroides.
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Trastornos digestivos , como la enfermedad celíaca, que impiden la absorción de nutrientes.
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Enfermedad de Raynaud : alteración de la microcirculación en las extremidades.
Se necesita atención médica si las estrías van acompañadas de dolor, cambio de color o deformación de las uñas.



