Facilitar la mano de obra de limpieza.
Los baños públicos reciben cientos o incluso millas de usuarios cada día. Por eso, el personal de mantenimiento necesita limpiar los pisos con rapidez utilizando trapeadores, agua o incluso equipos de lavado a presión en algunos lugares.
Al existir un espacio libre debajo de la puerta, es posible limpiar todo el piso sin abrir cada cubículo, además de evitar que la humedad permanezca atrapada y termine deteriorando las puertas con el paso del tiempo.
Facilita la salida de Aire.
Aunque muchas personas no lo notan, ese pequeño espacio también favorece la circulación del aire , esto permite que los sistemas de extracción funcionen de manera más eficiente, reduciendo la acumulación de humedad y ayudando a disminuir los malos olores dentro de los cubículos.
Además, en numerosos edificios el diseño abierto simplifica el sistema general de ventilación del baño, evitando que cada cubículo requiera un sistema independiente.
También cumplen una función psicológica.
Los especialistas en arquitectura explican que muchos espacios públicos utilizan principios conocidos como "diseño defensivo".
La idea consiste en crear ambientes que desincentiven conductas inapropiadas sin necesidad de una vigilancia permanente. Al no ofrecer un aislamiento completamente cerrado, las puertas reducen la probabilidad de vandalismo, daños a las instalaciones o usos distintos para los que fueron diseñados los baños.



