Limitar la carne roja. 1-2 veces por semana es suficiente. Prioriza pollo, pescado y legumbres.
Beber suficiente agua. 1.5-2 litros al día, a menos que el médico indique restricción.
Paciencia. Los cambios en la creatinina se miden en análisis de sangre, no se notan de un día para otro. Se necesitan 4-8 semanas de constancia.
Un consejo extra: si te cuesta beber agua, añade rodajas de pepino o menta para darle sabor sin azúcar.
Mi tío Roberto todavía tiene enfermedad renal, pero sus análisis se estabilizaron y su energía mejoró. Los cuatro pilares no fueron mágicos, pero con dos meses de constancia, le devolvieron el control sobre su salud. A veces, los riñones no necesitan un medicamento nuevo, sino un cambio de hábitos bien aplicado. Ese es el verdadero secreto.