En una cacerola grande y de fondo grueso, coloca la leche con el azúcar. Mezcla bien antes de prender el fuego.
Cocina a fuego medio-bajo, revolviendo siempre con cuchara de madera (paciencia clave aquí).
Agrega el bicarbonato. Verás que hace espuma y sube un poco. ¡Tranquila, es normal! Baja el fuego si ves que crece demasiado.
Sigue cocinando. La leche pasará del blanco → dorado → caramelo, y empezará a espesar.
Prueba del plato frío: Pon una cucharadita del dulce en un plato frío. Si al enfriar queda como una crema espesa, brillante y untuosa… ¡ya está! Apaga el fuego.
Deja entibiar y guarda en un frasco de vidrio limpio y seco, con tapa hermética.
CONSEJOS DE LA ABUELA:
DULCE DE LECHE CASERO CREMOSO "DE LA ABUELA" ¿Hay algo más rico que un dulce de leche hecho en casa con paciencia y amor? Esta receta es infalible, cremosa y con ese sabor inigualable que nos transporta a la infancia.