Para empezar, el mosquito es un insecto del orden de los dípteros, igual que las moscas. La palabra “mosquito” viene del español y significa “mosca pequeña”. Y vaya que son pequeños, pero con un poder letal impresionante.
Los mosquitos han existido por millones de años y se han adaptado a prácticamente todos los ecosistemas del planeta, excepto los lugares más fríos como la Antártida. Se estima que hay más de 3,500 especies diferentes de mosquitos en el mundo, y en México tenemos nuestra buena variedad.
El ciclo de vida: de huevo a asesino
El ciclo de vida del mosquito es fascinante y está compuesto por cuatro etapas:
1. Huevo
La hembra pone sus huevos en agua estancada, puede ser un charquito, una maceta con agua, una llanta vieja o hasta una botella. Una sola hembra puede poner hasta 300 huevos de una sola vez.
2. Larva
Los huevos eclosionan y salen las larvas, que parecen gusanitos y viven en el agua. Se alimentan de microorganismos y materia orgánica. En esta etapa, respiran a través de un sifón que asoman a la superficie.
3. Pupa
La larva se transforma en pupa, que es como un capullo. En esta etapa no se alimentan, pero están en plena transformación hacia su forma adulta.
4. Adulto
Finalmente, el mosquito adulto emerge del agua y está listo para volar y, en el caso de las hembras, buscar sangre para poder desarrollar sus huevos.
Todo este proceso puede durar desde una semana hasta un mes, dependiendo de la temperatura y las condiciones del agua.



