Desde el punto de vista cardiovascular, los caquis son igualmente beneficiosos. Son naturalmente ricos en potasio, un mineral que desempeña un papel fundamental en el equilibrio de sodio y agua del organismo. Cuando los niveles de potasio son suficientes, contribuye a una mejor función vascular y ayuda a mantener una presión arterial más estable.
Además, aporta una buena dosis de fibra dietética, valiosa para mantener el colesterol equilibrado, y antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación diaria. Todo esto en una sola fruta pequeña de temporada: ¡bastante eficaz, ¿verdad?!
Cómo probarlo para disfrutarlo de verdad.

Algunos consejos prácticos para aprovechar al máximo los caquis:
Espere a que estén completamente maduras. Algunas variedades, más astringentes, deben estar muy blandas antes de consumirlas. Otras, más firmes, se pueden comer como una manzana. ¡Consulte con su frutero!
Consúmelo solo. Sencillo, rápido y con todos sus nutrientes intactos. Una rebanada en un tazón de desayuno, y listo.



