Obtendrás un aporte extra de antioxidantes.
La avena es rica en antioxidantes, que ayudan a aliviar la picazón, la inflamación y la presión arterial alta. Estos antioxidantes contienen betaglucano, una sustancia que reduce el azúcar en la sangre y aumenta la producción de óxido nítrico, lo que mejora la circulación sanguínea. Además, el betaglucano promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino y te hace sentir saciado después de las comidas.
Estarás lleno de energía
. La avena es rica en carbohidratos, por lo que proporciona al cuerpo la energía necesaria. Se recomienda consumir avena ligeramente deshidratada para prolongar la sensación de saciedad. Media taza de avena también contiene una amplia gama de nutrientes esenciales:
191% de la ingesta diaria recomendada (IDR) de manganeso,
41% de la IDR de fósforo,
34% de la IDR de magnesio,
24% de la IDR de cobre ,
20% de la IDR de zinc y hierro,
11% de la IDR de folato,
39% de la IDR de vitamina B1,
10% de la IDR de vitamina B5,
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